
Cómo subir en Google Maps, paso a paso
Ficha, fotos, preguntas y reseñas. Cuatro tareas que cuestan mucho menos que la publicidad.
LeerLos restaurantes juegan con reglas algo distintas: las fotos pesan más, los nombres de los platos son las palabras clave, y las plataformas de reparto se quedan con reseñas que deberían haber acabado en Google. Una lista para quien lleva el local.
Tres cosas. Las fotos pesan más, porque la gente elige restaurante con los ojos. Los nombres de los platos son las palabras clave: nadie busca «restaurante», busca «arroz caldoso de bogavante». Y las plataformas de reparto absorben reseñas que si no habrían acabado en tu ficha de Google.
Rellena la sección de carta de tu ficha plato por plato, en vez de poner «comida casera». Cuando alguien busca «paella de marisco» cerca de su ubicación, Google tiene que encontrar esas palabras en algún sitio de tu ficha. Lo mismo vale para tu web: pon la carta en la página como texto real, no como una imagen grande. Google no sabe leer lo que hay dentro de una foto.
La ventaja es la frecuencia: decenas o cientos de personas al día. Deja la tarjeta permanentemente en la barra y en las mesas, que el personal añada una frase al cobrar, y el flujo se vuelve constante.
Lo que se escribe en una aplicación de terceros se queda dentro de esa aplicación y no llega nunca a Google. Por eso los restaurantes con mucho volumen de reparto suelen tener fichas de Google sorprendentemente flojas. Solo hay un arreglo: poner el código en el envase físico y traer de vuelta a esos clientes.
Cambiar el horario por un festivo sin actualizarlo en Google es una de las causas más habituales de reseña de una estrella en este sector. Alguien se desplaza, se encuentra la puerta cerrada y te puntúa en consecuencia. Meter los horarios especiales en la ficha lleva un par de minutos.
Las respuestas de un restaurante no tienen que sonar a escrito de abogados. «Nos alegra mucho que te gustara el pescado; dínoslo la próxima vez y te guardamos la mesa de la ventana» hace mucho más que un párrafo de plantilla. Para gestionar las críticas, mira Te han puesto una estrella. ¿Y ahora qué?
Una cosa que puedes hacer hoy: mueve el expositor con el QR de la puerta al mostrador de caja. En hostelería hay una sola ventana: los treinta segundos después de pagar, mientras siguen sentados. Si la pierdes, se han ido. Genera el código con el Generador de códigos QR para reseñas de Google e imprímelo. Y si acabas de abrir y aún estás en un dígito, empieza por de 0 a 50 reseñas de Google en 90 días: ese ritmo desde cero es mucho más seguro que un empujón de golpe.

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